Sé que publico un poco tarde...pero es lo que pasa cuando te dejas las cosas para última hora (y yo soy especialista, ufff) que cuando te sale un imprevisto todo se va al garete. Pero aún tarde y todo, maletas hechas y destino a Armenia con el reto “
Reposteras por Europa”, del blog “
Gotas de azúcar y vainilla”.
Armenia es otro de los muchos países que pertenecían a la
Unión Soviética y que se independizó en 1991.
Su capital es Ereván y es un país de interior, principalmente
montañoso y con pocos bosques.
De este destino sí que encontré muchas recetas dulces, a
cada cual más rica, pero al final me decanté por esta tarta, por su sencillez y
sobre todo porque debía de estar rica rica y sí, así fue, estaba para chuparse
los dedos.
La nuez moscada le da un sabor diferente y especiado, aunque no demasiado, lo justo y además el bizcocho se queda muy esponjoso por dentro y con una capa crujiente alrededor que lo hace muy diferente a los típicos bizcochos que suelo hacer yo y la verdad, es una delicia deliciosa...
Espero que os guste.
Ingredientes:
- 400ml de leche.
-
500g de harina.
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300g de azúcar morena.
- 200g de mantequilla.
-
1 huevo.
-
2 cucharadas de café de levadura.
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1 cucharada de café de bicarbonato.
-
100g de almendra crocanti.
-
1 cucharada de café de nuez moscada.
Preparación:
Precalentamos el horno a 180º.
Mezclamos la leche con el bicarbonato y reservamos.
Mientras en un bol vamos mezclando la harina, el azúcar y la
levadura. Que queden bien mezclados todos los ingredientes, (yo mezclé con la
panificadora). Añadiremos la mantequilla fría e integramos bien.
Separaremos la masa en dos y una mitad la pondremos en la
base del molde desmontable, que habremos engrasado y enharinado, (mi molde era
de 22 cm), en la base del molde puse papel de hornear. En la otra mitad agregaremos
el huevo batido, la leche con el bicarbonato y la nuez moscada y mezclamos.
Vertemos esta mezcla en el molde y repartiremos por encima la almendra.
Metemos al horno unos 40 minutos.
Como siempre comprobamos con un palillo, si sale limpio ya
estaría, sino dejamos hacer un poco más.
Sacamos del horno, dejamos enfriar un poco y desmoldamos.
Dejamos enfriar del todo y ya solo queda disfrutar de esta sencilla pero
deliciosa torta.
En casa nos encantó.
Como veis queda en dos capas bien diferenciadas. La de abajo que es la harina, el azúcar y la mantequilla y la de arriba que ya lleva todos los ingredientes.
Que navideñas me han quedado estas fotos, jejeje...
Besos.